sábado, 11 de febrero de 2012

La hora sin sombra







Estas que fueron pompa y alegría
despertando al arbor de la mañana
a la tarde serán lástima vana
durmiendo en brazos de la noche fría. 
Este matiz que al cielo desafía,
Iris listado de oro, nieve y grana,
será escarmiento de la vida humana:
¡tanto se emprende en término de un día!
Al florecer las rosas madrugaron,
y para envejecerse florecieron:
cuna y sepulcro en un botón hallaron.
Tales los hombres su fortuna vieron:
en un día nacieron y expiraron,
que pasados los siglos horas fueron.

P. Calderón de la Barca.

No hay comentarios:

Publicar un comentario